Desde vender maní en Nueva York hasta volver a empezar tras el fracaso, el reconocido emprendedor chileno compartió en Coquimbo una experiencia de vida marcada por la perseverancia, dejando valiosas lecciones para quienes buscan salir adelante con sus propios negocios.
Emprender es un camino complejo, lleno de desafíos, donde la resiliencia se vuelve fundamental. Pero también es clave generar redes y conocer experiencias de otros, entendiendo que no se trata de un proceso solitario, sino de un recorrido compartido que permite aprender, levantarse y seguir adelante.
Bajo esa mirada, la Municipalidad de Coquimbo, a través de su Departamento de Fomento Productivo, reunió a más de 400 personas en el encuentro de Emprendedores y Pymes “De la Idea al Éxito”, instancia que tuvo como protagonista a Luis “El Conejo” Martínez, reconocido chileno que alcanzó notoriedad en Estados Unidos con su marca Nuts 4 Nuts, cuyos carritos se encontraban en las esquinas más concurridas de Nueva York.
Durante la jornada, los asistentes conocieron la historia de Martínez, quien relató su trayectoria desde sus primeros años como junior en un banco en Chile hasta su llegada a Nueva York. Un camino marcado por altos y bajos, donde tras alcanzar el éxito también enfrentó el fracaso, experiencia que le permitió reinventarse y comenzar nuevamente con nuevos proyectos.
En poco más de una hora, el emprendedor compartió con los asistentes, respondió preguntas, se fotografió con el público y generó cercanía a través de sus anécdotas. Un cariño que también sintió Martínez, quien incluso expresó sentirse coquimbano tras el recibimiento en el auditorio municipal. “La gente sintió el cariño, los vi que se rieron, que también, no sé, compartí mi experiencia con amor, nada más”.
Para “El Conejo”, la clave está en la constancia, el orden y la disciplina diaria. “Trabajar todos los días por un cortito tiempo, los 365 días del año. La clave es trabajar por un tiempo fuerte para después no tener que trabajar tanto”, señaló, agregando además que espera volver a la comuna “si me invitan de nuevo, claro, y capaz que me quede y me compre un barco y salga a buscar la Reineta”, añade entre risas.
El director de DIDECO, Cristóbal Reyes, valoró la conexión generada entre el expositor y los emprendedores locales, destacando el aprendizaje que surge de las experiencias reales. “Luis Martínez nos expone aquello, de cuánto le costó, cómo lo hizo, en qué se equivocó. Y esa experiencia de vida puede ser de alta utilidad para que los emprendedores coquimbanos no cometan esos errores y enfoquen la energía, obviamente, al éxito de su negocio”.
Asimismo, recordó que la gestión del alcalde Ali Manouchehri ha impulsado el desarrollo de pequeños emprendedores a través de la Oficina del Microemprendimiento Social y Oficios, OMES, con talleres, capacitación, apoyo en la postulación a fondos y fortalecimiento de negocios.
“El emprendimiento cumple un rol significativo en la sociedad actual, primero porque es una válvula de escape cuando por alguna razón uno se queda sin empleo o enfrenta dificultades personales. Y segundo, porque permite desarrollar ideas para solucionar problemas o mejorar servicios existentes. Con innovación, buenas ideas y acompañamiento municipal y técnico, pueden transformarse en verdaderos negocios”, destacó.
UN IMPULSO PARA SALIR ADELANTE
Entre los asistentes estuvo Sara Quintana, emprendedora de cosmetología natural, quien valoró el apoyo municipal en su proceso. Tras enfrentar problemas de salud, encontró en el municipio una oportunidad para reinventarse, participando primero en los cursos del Departamento de Desarrollo Humano y luego en el Departamento de Fomento Productivo y la OMES, que la apoyan con capacitaciones y espacios para mostrar sus productos como ferias y otros encuentros.
“La municipalidad en este momento está ofreciendo nuevas oportunidades para personas como yo u otras para que podamos tomar cursos gratuitos, que podamos también fortalecer lo que nos están enseñando. Y bueno, lo que pasó ahora con Luis Conejo, para mí es enriquecedor, siempre es enriquecedor conocer la realidad de una persona que desde cero pudo llegar a lo que es y que también tuvo sus caídas y se pudo levantar nuevamente”.
También emocionada se mostró Ximena Garay, emprendedora de comida al paso “El buen sabor de Juanita”, en el sector de Rinconada El Sauce. Tras llegar desde Antofagasta y comenzar su negocio, hoy está enfrentando un difícil momento que la hizo perder la fe, por lo que esta charla fue para ella una luz de esperanza.
“Don Luis me levantó mi ánimo y que se puede, que se puede. Entonces todo eso que escuché en estos momentos es un testimonio para las personas, para los que de repente estamos abajo, que hemos tenido todo como él dijo y después no tenemos nada. Pero como dice, uno tiene que llenarse espiritualmente y él nos dio la fortaleza a muchos que lo necesitamos. Es un testimonio para nosotros y es muy bueno que el alcalde haya permitido estas cosas, porque muchos emprendedores llegamos y creemos que no vamos a seguir avanzando, pero con su testimonio, podemos lograr mucho más, mucho más”, añade entre lágrimas.
Así, la jornada no solo dejó aprendizajes prácticos, sino también un renovado impulso para quienes día a día apuestan por sus propios proyectos. No solo a través de la inspiradora historia de vida de Luis Martínez, sino también gracias al apoyo del municipio de Coquimbo, que promueve el acompañamiento a vecinos y vecinas que, con buenas ideas y esfuerzo, buscan salir adelante y aportar al desarrollo de sus familias y de la comuna.
