Coquimbo bailó al ritmo de la salsa en el corazón del Barrio Inglés

El Festival de Salsa reunió a decenas de personas durante dos jornadas llenas de música en vivo, baile y encuentro multicultural, consolidando el sector como un espacio para disfrutar en comunidad.

Con o sin ritmo, pero con todas las ganas de pasarlo bien se vivió el Festival de Salsa el viernes 27 y sábado 28 de marzo en el Barrio Inglés que, con su historia y su vida nocturna, fue el escenario perfecto para este tipo de actividades, reafirmando su rol como punto de encuentro cultural en la comuna y transformándose en una verdadera pista de baile.

Decenas de personas —chilenas y extranjeras— llegaron hasta este emblemático sector porteño para disfrutar de una experiencia que mezcló clases abiertas, música en vivo y un ambiente familiar donde lo importante no era saber bailar, sino atreverse. La iniciativa buscó precisamente promover el encuentro comunitario y el uso del espacio público a través de la cultura y la música latina .

Desde los más pequeños hasta adultos mayores se sumaron a la fiesta. Vestidos, camisas floreadas, mucho brillo, encaje y zapatos de baile fueron parte del paisaje y aportaron más color a un evento que estuvo marcado por el entusiasmo colectivo y demostró que en Coquimbo hay ganas de disfrutar.

Sobre el escenario, el ritmo no se detuvo. El viernes se presentaron Latin Bro, Pasión Merengue y Revolución Latina, mientras que el sábado 28 de marzo, la fiesta continuó con La Cofradía y La Nueva Kombi de Juanito, agrupaciones que hicieron cantar y bailar al público hasta entrada la noche.

El encargado del Departamento de Cultura de la Municipalidad de Coquimbo, Hugo Prado, destacó el impacto del evento y su proyección. “La salsa tiene un poder enorme. Es importante no solo para el músico coquimbano, sino que también para el músico de Venezuela, de Cuba que estuvieron ayer. La verdad es que se ha transformado en una fiesta familiar acá en el Barrio Inglés, en el corazón de Coquimbo. Estamos muy felices por la aceptación de la gente y también por la voluntad que tiene el equipo municipal de estar acá apoyando esta gran actividad”, señaló.

En esa línea, adelantó que la idea es proyectar este tipo de iniciativas en el tiempo. “Estamos abiertos a seguir potenciando no solo el Barrio Inglés, sino también llegar a otros espacios culturales de Coquimbo, como Tongoy o Guanaqueros. Esperamos seguir con la salsa y el merengue y que esto perdure en el tiempo”, agregó.

Demostrando su experiencia en este ritmo y dejando a todos sorprendidos con sus pasos de baile en la improvisada pista de la Plaza Vicuña Mackenna, el venezolano Enrique Rivas valoró la conexión que la salsa genera con el público.

“La música y la danza conectan mucho con las personas, y en este caso con la salsa y los ritmos latinos la recepción fue tremenda. Ha sido algo maravilloso este fin de semana. Esto aporta a la reactivación del Barrio Inglés, que es tan necesario por lo simbólico que es para la comuna. Es maravilloso ver cómo la gente comparte, se conecta y disfruta”, indicó.

Rivas entrego tips para quienes quieran introducirse en el mundo de los ritmos latinos, es que para el joven lo importante va más allá de la técnica. “Al final, más que saber, tiene que ver con cómo uno siente la música. Si te nace bailar, hay que hacerlo no más”, añadió.

En tanto, Esteban Rojas valoró el espacio como una alternativa distinta para la comunidad. “Es una bonita iniciativa, una buena forma de esparcimiento. Es una alternativa para terminar la semana bien, en un lugar bohemio y muy lindo que merece actividades como esta”, comentó.

La misma percepción compartió Juana Cárdenas, quien llegó a disfrutar del evento. “Maravilloso para compartir y pasar un buen fin de semana”, señaló.

Quienes asistieron en familia también destacaron la experiencia. Ricardo Guaman, quien llegó a ver a su hermano músico, no escondió su entusiasmo. “Es espectacular. En Coquimbo normalmente se están haciendo espectáculos y esto es una maravilla, porque junta a mucha gente de la ciudad y de otras ciudades. Es bonito, gratificante… y aquí también estamos bailando”, afirmó.

El evento dejó en evidencia que el coquimbano disfruta, comparte y se apropia de estos espacios. Con o sin técnica, pero con ganas, el Barrio Inglés se llenó de vida, música y baile.